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¡Verdad, verdadera! Usar tu imagen puede darle mucha vida a los materiales que preparas para tu alumnado.


Aunque pueda parecerte poco importante, usar tu imagen en algunas ocasiones, en tus materiales o vídeos didácticos tiene ¡muchas ventajas!.
 
- Conectaras con quién te mira y atraerás su atención.
- Darás personalidad y un contexto a tu material.
- Podrás hacer que tu mensaje llegue mejor: porque no solo son palabras, sino que ayudas a crear un contexto emocional y un clima de confianza.
- Aportas EMOCIÓN a tu mensaje. Es un gran recurso para elaborar contenido más rico, completo y fácil de transmitir.

Todo esto es posible ya que tu imagen (vergüenzas a parte) transmite emociones, ayuda a fijar conceptos y aporta estados de ánimo.

Además si la usamos a diario con familiares y amistades, ¿Por qué no utilizarla para comunicarte con tu alumnado? (También puedes usar avatares o emojis)
 
¡Verdad, verdadera! Usar tu imagen puede darle mucha vida a los materiales que preparas para tu alumnado.
 

Cuéntame, ¿utilizas tu imagen en los materiales que creas?
Déjame en los comentarios el emoji que mejor te representa.

 

Trabajar las Emociones con TIC.

 Trabajar las Emociones con TIC.

 Curso del INTEF: Ante la amenaza digital ¡actúa!.

 

¿Conectad@s pero sol@s?

En internet se desarrollan relaciones y comunidades basadas en los intereses personales que superan los límites geográficos de las relaciones físicas. Podemos conocer y crear un vínculo con personas que viven a miles de kilómetros. Pero, ¿con cuántas? ¿Se puede decir que ahora tenemos más amigos porque nuestros números en redes sociales son siempre de tres cifras? ¿La conectividad permanente y las redes sociales nos han hecho más sociales o todo lo contrario? 

Decía Castells a principios de siglo que “Internet es un instrumento que desarrolla pero no cambia los comportamientos, sino que los comportamientos se apropian de Internet y, por tanto, se amplifican y se potencian a partir de lo que son”. Esto sigue siendo válido hoy.

Los estudios muestran que, en general, las personas que en la vida “real” tienen una sociabilidad fuerte, también la tienen en la vida “virtual” y las personas que muestran baja sociabilidad física también tienen menos relaciones en la red. Si es cierto que entre las personas de este segundo grupo, algunos se escudan en la red para cubrir su aislamiento y otros para, aprovechando las ventajas de la falta de contacto a la cara, salir relativamente de su aislamiento.

Internet, las redes sociales, promueven el desarrollo de lazos débiles pero, en general, no es apta para generar lazos fuertes aunque sí sirve para reforzar los lazos fuertes que se constituyen a partir de la relación física. El problema es que, si dedicamos mucho tiempo a las redes sociales, nos quedamos sin tiempo para alimentar esos lazos fuertes. 

Vivimos en una sociedad hiperconectada y sin embargo la soledad avanza y es ya un problema de salud pública de primer orden. Surge así la paradoja de la soledad conectada. 

Fuente del texo.

Más información sobre la influencia de la tecnología en nuestro comportamiento en el reportaje Llega el Homo Gadget, escrito por Marta del Amo. Puedes leerlo en el número 437 de Muy Interesante. 


Siente, emociona, transforma.

¿Cuánta vida hay detrás de las fotos perfectas de Instagram?

¿Qué presión siente nuestro alumnado con ese falso estándar de felicidad filtrada?

¿Qué estás haciendo para educarles en este sentido?